Yo escribí una entrada titulada: COMO RECONOCER UN DIAMANTE en referencia al amigo que uno siempre desea encontrar. Hoy añado este pequeña entrada para hablar de LA CIRCONITA ese diamante que colaría fácilmente por una piedra preciosa pero que desgraciadamente para ella no lo será nunca aunque se muestre ante nuestros ojos esplendida, pues es químicamente distinta a los diamantes, aunque pueda resultar más genuina, presentando menos fallas de las que proporciona la naturaleza a los diamantes. Vamos que da el pego, pero que lejos esta de ser un Diamante.
Los buenos amigos como los diamantes se disfrutan en la intimidad por miedo a perderlos pues su valor es incalculable, las mejores joyas que lucen un diamante tienen su réplica realizada con circonita, y es esta joya la que uno luce ante los demás y ante su ego, aunque uno sea sabedor de que por mucho brillo que desprenda y admiración su valor es escaso, desgraciadamente eso también sucede con los amigos. Están los que tienes guardados en el fondo de tu saco de recuerdos pero que cuando los sacas a luz brillan claros y esplendidos porque son auténticos y los otros, los que brillan siempre aunque no haya motivo. Es como aquel que compra un anillo y paga por el una buena cantidad de dinero pensando que compro un diamante y pasado el tiempo descubre que solo posee una circonita que brilla mucho pero que no tiene valor. El caso es que a esa joya también le cogiste afecto y cuesta desprenderse de ella.
Los buenos amigos como los diamantes se disfrutan en la intimidad por miedo a perderlos pues su valor es incalculable, las mejores joyas que lucen un diamante tienen su réplica realizada con circonita, y es esta joya la que uno luce ante los demás y ante su ego, aunque uno sea sabedor de que por mucho brillo que desprenda y admiración su valor es escaso, desgraciadamente eso también sucede con los amigos. Están los que tienes guardados en el fondo de tu saco de recuerdos pero que cuando los sacas a luz brillan claros y esplendidos porque son auténticos y los otros, los que brillan siempre aunque no haya motivo. Es como aquel que compra un anillo y paga por el una buena cantidad de dinero pensando que compro un diamante y pasado el tiempo descubre que solo posee una circonita que brilla mucho pero que no tiene valor. El caso es que a esa joya también le cogiste afecto y cuesta desprenderse de ella.

Amigo Jaume: Apegarse a lo material no es bueno por mucho cariño que se le pueda tener a la circonita, es circonita. Vamos que lo dicho "aunque la mona se vista de seda mona se queda"
ResponderEliminarMi querida Nuria, la circonita no es mas que el clavo que nos salva de nuestras propias limitaciones, porque es cierto lo que dices, por mucho cariño que le tengas no deja de ser una circonita (falsa piedra preciosa)pero justamente esa característica es la que nos confunde, nos engaña y nos somete a una búsqueda estéril, buscas y buscas la pureza que sabes que tiene la piedra preciosa, albergando la esperanza de encontrarla en ella pues la ves brillar a tu lado y justamente ese deseo es el que te impide desprenderte de ella aun sabiendo lo que no quieres creer saber.
EliminarNunca debemos despreciar cualidad alguana, aunque sea supérflua , el hecho és que tampoco debemos confundir las cualidades, ahí están, y como todo, no necesariamente debemos valorarlo en "más " o en "menos", sino desfrutar de su cualidad. Cada momento nos puede ayudar una cualidad determinada. No siempre nuestras necesidades tienen menester de una profundidad extrema de autenticidad( que además siempre valoramos subjetivamente). MOPIMO.
ResponderEliminarNo se trata de despreciar, se trata de reconocer. La circonita o sea el amigo que se acerco a nosotros como piedra preciosa y que nos deslumbro, que lucimos orgullosos y nos hizo creer afortunados por tal descubrimiento no existe, no podemos disfrutar de cualidad alguna pues no posee ninguna salvo la de brillar para deslumbrar y esa "cualidad" termina por no aportar nada.
Eliminar