Esa dulce
sensación que aún tengo al verte, me dice que entre tú
y yo corrió agua fresca y clara, pero tocándola uno se da cuenta que no está
fresca ni es clara. Cuantas veces te observe, pensando que no es posible
odiar después de amar y hoy...
No temo a
la soledad ni quiero la compasión de tu mirada, sólo
intento resolver los
enigmas que en mi interior me abrasan. Hubo
veces que por ti trate sólo de pensar que no es
posible odiar después de amar y hoy...
Si alguna
vez fue un juego estar junto a mí, fue juego solo para ti, para mí fue cielo
disfrazado de infierno en el que tu juego dulce y cálido se convirtió en ácido
y frió causante del dolor que
humedece mis ojos que aún se iluminan cuando te ven. Cuantas veces te observe,
pensando que no es posible odiar después de amar y hoy...
El tiempo
corre consumiendo la vida y no es cuestión de perderlo tratando de recuperar, los besos
que alguna vez tampoco yo quise dar. Hubo veces que por ti trate sólo de
pensar que no es posible odiar después de amar
y hoy...

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Expresa tu opinion: