En nuestro día a día, hacemos muchas cosas por aquellos a los que queremos de corazón o apreciamos, por eso nos parece sorprendente y absolutamente decepcionante descubrir que aquellos a los que quieres y aprecias se puedan comportar con nosotros de forma interesada. Es algo que no somos capaces de entender.
Desafortunadamente en la vida nos encontramos con personas que tratan de suplir sus incapacidades utilizando las capacidades que ven en los demás para su beneficio propio sin pudor alguno, ya sean capacidades sociales, intelectuales, emocionales o económicas. Es cierto que todos en mayor o menor medida jugamos con nuestras capacidades y con las de los demás, pero desde la buena fe, y esperamos como resultado mejorar en nuestras relaciones laborales, familiares o de amistad, lo que si es aberrante y triste es encontrar comportamientos fundamentados en la falsedad de familiares y amigos que se desviven por uno, pero que desaparecen de tus vidas una vez conseguido el objetivo deseado. Esto en las relaciones laborales es de lo más frecuente.
Las personas que van de buena fe por la vida, las que se alegran de los progresos y éxitos de sus cercanos o de sus amigos suelen ofrecer lo mejor de ellos mismos para satisfacer las necesidades expresadas o no de aquellos a los que quieren, no esperan el agradecimiento como respuesta, pero tampoco esperan él menospreció del receptor de su esfuerzo o generosidad.
Si se expone el dolor producido por la decepción o sobre un interés que no se siente sincero serán apartados y sus "víctimas" asumirán el papel de ofendidos por tal atrevimiento alejándose de sus "verdugos" una vez conseguido su objetivo. Esas personas son tóxicas, no saben valorar la amistad o el amor ni el reconocimiento que les ofrecieron, viven en su propio YO egoísta y excluyente. Pero la vida enseña que tarde o temprano uno encuentra la horma de su zapato, nada se queda sin su recompensa, ya sea bueno o malo y normalmente el tiempo pondrá a cada uno donde le corresponde.
No hay que sentirse avergonzado de haber sido utilizado, más bien te hace sentir decepcionado y triste al pensar en su pobreza. Triste cuando mirando al que creímos amigo, o ser querido lo ves vació disfrutando de su ceguera para ver lo que perdió por el camino de su "éxito".
Siempre hay que pensar que más vale que sean los demás los que fallen, porque eso nos hace mas fuertes en valores al resto, sin embargo cuando te han utilizado y te das cuenta de ello, no puedes por menos pasar de sentirte ingenuo y profundamente herido a estar seguro de que tú eres el afortunado descubriendo al falso e interesado amigo o familiar, ellos vivirán en la más absoluta de las soledades.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Expresa tu opinion: