AQUI ESTA MII YO MAS INTIMO

AQUI ESTA MII YO MAS INTIMO
SI HACES CLIC EN LA IMAGEN CONOCERAS MI YO MAS SOCIAL Y POLITICO

Les Entrades

Datos personales

Mi foto
Lleida, Cataluña, Spain
Podria ser mejor persona de lo que soy y aun asi me quieren.

Traduce la pagina a tu idioma

Presentació

Empiezo este blog sin tener muy clara su finalidad. En el voy a expresar, exponer y reflejar pensamientos, reflexiones y opiniones sobre temas que de una forma u otra me interesan, yo desde aquí os invito a participar dejando vuestra aportación ya sea ha modo de critica, comentario o participando en su desarrollo. Atrevete y participa

Archivo del blog

viernes, abril 11, 2014

LA IMAGEN DADA



Es algo demasiado habitual juzgar a los demás por aquello que hacen y que creemos que se sale de lo que ha nuestro parecer es lógico y prudente, sin ponernos a pensar que motiva tal acción en la victima que juzgamos. Yo mismo he padecido y padezco en mis carnes ese juicio que algunas personas se atreven a ejercitar llevadas por su instinto "analítico", personas que creen según su apreciación que yo soy de los que no saben decir NO a nada de lo que me pidan, con lo que esto comporta. (Baja autoestima, miedos, falta de confianza, querer agradar, buscar el reconocimiento, etc.,)

A muchos nos han educado en la creencia de que la modestia es una virtud, y lo es desde luego, a nadie le gustan los fanfarrones. Eso no quita que uno tenga todo el derecho a sentirse orgulloso de sí mismo por sus logros y por ser como es. Trate de adoptar la costumbre de recordarse sus éxitos y tenga presente que, cuando alguien intenta menospreciarle, en realidad sólo está demostrando sus sentimientos de inseguridad.

Pero bien es cierto que existen personas que no son capaces de decir que NO cuando un conocido les pide algo. A veces es porque se tiene miedo a parecer egoísta o maleducado, especialmente si no puede hallar una buena razón para negarse. Pero es cierto que podemos encontrar muchas razones más por las cuales nos cuesta trabajo decir NO. Por supuesto, depende de la situación, y de la persona. Hay situaciones en las que es prácticamente imposible decir NO, como cuando tu pareja te “pide” que tiendas la ropa mientras ella/el prepara la cena, baña a los niños y ha trabajado tantas horas como tú. Existen otras en las que suele ser más fácil, como cuando nos pide dinero en la calle aquel que te limpia el parabrisas del coche quieras o no quieras.

La dificultad para decir NO es algo normal y adaptativo en cierta medida. El problema radica como en todas las conductas humanas, en que existen los extremos, y mientras más nos acercamos a uno u otro, es cuando comenzamos a tener problemas.

En un extremo tenemos a las que decir NO prácticamente nunca les cuesta trabajo vocalizarlo, pueden parecer muy seguros de sí mismos en una primera instancia pero suelen ser personas con muy poca capacidad para empatizar con las necesidades de los demás y por lo mismo tienen fuertes problemas interpersonales.

En el otro extremo están aquellos a los que les es prácticamente imposible decir NO, y viven su vida diciendo SI y resolviendo las necesidades de otros anulándose a sí mismos y a sus propias necesidades y deseos.

Yo no me encuentro en ninguno de esos dos extremos, aunque algunos me sitúen en el segundo, lo cual no deja de producirme una inocente sonrisa y más si pienso que a lo mejor soy yo quien les hace creer que esa es mi ubicación por defecto. Lo primero que deberían saber es que ayudar a los demás y estar dispuesto a hacer un favor es muy distinto a sentir que se están aprovechando de ti, aunque el beneficiario si se lo crea, y menos aún si a cambio de acceder a esa petición que para ti no representa ningún esfuerzo tú le sacas un rendimiento directo o indirecto. 

Pero acceder, puede ser interpretado por los cercanos e incluso por los solicitantes (error habitual), a que te puede el miedo de dejar de agradar a la otra persona que te solicita algo (jefe, compañero, amigo, familiar), o que tiene que ver con conseguir su admiración, o con la reacción que puedas producir en la otra persona si te niegas teniendo que hacer frente a su enojo o agresividad. 

Si bien es cierto que no saber decir que NO -sea cual sea la razón-, puede traer problemas a corto o a largo plazo. Lo único importante es saber gestionar ese NO sobre todo en el ámbito laboral. Muchas personas acaban dando excusas -que por lo general son mentiras- para evitar algo que no desean hacer: «Ya sabes que no tendría ningún problema en venir esta tarde a cubrir a X, pero hoy tengo una reunión importante». Esto puede ayudar a salir del paso, pero hace que uno se sienta mezquino y cobarde y no evitara que en otra ocasión se produzca otra petición similar y tu respuesta sea igual de falsa. No eres asertivo y te engañas tú mismo, de estos los hay a patadas.

Ser asertivo te permite decir un NO con claridad, evitando posteriores peticiones similares «Lo siento pero las tardes se las dedico a mis hijos, a mis amigos o a mí mismo, por lo que NO puedo satisfacer tu petición»

Contrariamente a lo que sucede en el trabajo, a veces hay situaciones en la vida privada en las que tenemos miedo de perder un amigo si decimos NO, aquí las motivaciones que te pueden llevar a complacer la petición ya no dependen tanto de quien te lo pida, de que te pida ni del beneficio que puedas obtener de complacer esa petición, si no del apreció y comportamiento que tenga ese amigo contigo.

Recuerda que si eres una persona asertiva siempre tienes derecho a decir NO y deberías poder hacerlo sin sentirte culpable. La dificultad que puede aparecer es adaptativa, ya que efectivamente hay situaciones en que socialmente nos es más conveniente y funcional decir SI aunque en el fondo quisiéramos decir NO.

El conflicto surge específicamente cuando se encuentran dos necesidades opuestas. Si alguien nos pide hacer algo que sí deseamos hacer, no hay conflicto alguno. Son dos necesidades que van en la misma dirección. Pero si nos piden hacer algo que nosotros no deseamos hacer, es cuando entramos en conflicto. Tenemos que decidir a qué necesidad darle prioridad, si a la mía, o a la del otro analizando quien es, cuál es su comportamiento, que me ofrece complacerle y si  voy a sentirme mal haciéndolo o no haciéndolo.

Siempre puedes elegir dar una explicación, pero no es lo mismo que dar una excusa. Si un amigo te pide dinero, pero tú prefieres no prestárselo y le dices «Me encantaría pero yo también voy muy justo», estarás mintiendo y serás muy consciente de ello. No sólo te sentirás mal, sino que puede que cada vez que entres en una tienda mires furtivamente hacia atrás o escondas las compras, por si le está viendo la persona a quien le has negado el dinero y se da cuenta de que le has mentido.

No obstante, si tu respuesta a la pregunta es «Tengo por norma no prestar nunca dinero», estás haciendo aquello que tú deseas, está siendo muy sincero y la otra persona no sentirá que estás pasando de ella o que recibe un trato injusto, aunque no cumplas sus expectativas.

Y para finalizar un humilde consejo no etiquetes como poco asertivo al que te hace un favor o cien, más vale que te preguntes porque te lo hace, (por tu posición, por tu encanto personal, por tus rabietas o por tus incapacidades) porque si hay algo que aprender en el hecho de decir SI o NO: es saber reconocer cuál es tu necesidad, deseo o interés. Una vez que lo identifiques, solamente tú podrás decidir si en ese momento tu necesidad es una prioridad para ti, o no lo es. Nadie puede definir esto por ti aunque algunos crean que si pueden y después encima te juzguen (casi siempre a la imagen dada).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Expresa tu opinion: