El Divorcio emocional llega siempre antes que el Divorcio físico el cual en muchas ocasiones no se produce. Pero no así el primero que se manifiesta cuando una persona rompe el lazo emocional que tiene con su pareja, un lazo que seguramente se creó de una unión romántica cargada de ilusiones.
A pesar de ello, muchas parejas prefieren seguir juntas hasta la muerte, sufriendo el desencanto y la amargura de seguir compartiendo años de su vida con quien ya nos los hace soñar simplemente por no saber cómo cerrar esa puerta. Los hijos, la situación económica, lastima hacia nuestra pareja, por miedo a la soledad, por miedo a la reacción del otro o por las creencias arraigadas que tenemos sobre la vida en matrimonio, serán algunos de los motivos por los que no tomaremos una decisión que emocionalmente ya hemos tomado. Dentro de estas razones hay una que pesa especialmente, los hijos, ellos son siempre víctimas de las decisiones de los padres, da igual que tengan pocos años o sean adolescentes, su comportamiento posterior puede quedar marcado por el nuestro. Cuando se escucha a una persona decir que no sabe por qué su pareja es tan callada o tan seca, simplemente hay que preguntar quién de sus padres era así o es así y ahí tenemos la respuesta.
Así ocurre también en el proceso del divorcio emocional, un proceso que va marcando el día a día de forma silenciosa de una relación ya muerta y que los hijos aprenderán y repetirán aun siendo una conducta disfuncional a la hora de afrontar su vida en pareja o matrimonio.
Manejar un divorcio emocional es difícil, muy difícil, hay que tomar una decisión que desde fuera se ve fácil pero hay que estar en los zapatos de las personas que lo padecen para entender que es doloroso, no tan solo para los implicados sino para todo su entorno. Lo principal seria ser honesto con uno mismo antes de tomar cualquier decisión y saber lo que conllevara el tomar control de nuestra vida, tenemos que tener presente que dejar años de convivencia se va a vivir como un duelo y el decir adiós nos comportará muchos cambios y a la mayoría de la gente no nos gustan mucho los cambios. Quizás el seguir en la relación sea lo más cómodo pero no será lo más conveniente pues no tan solo estas sacrificando tu felicidad o la de tu pareja sino que hay otras personas que también sufren por la falta de decisión y por la cobardía que demuestras.
Pero como darnos cuenta que ese Divorcio se plantó en nuestra relación, según la psicóloga Ana Simo estos podrían ser algunos de los indicios que nos hagan replantearnos nuestro futuro en pareja:
- Cuando te das cuenta que no vale la pena conversar las diferencias o cuando piensas que es preferible callar que discutir.
- Cuando dejamos de admirar las cosas que antes eran importantes en nuestra pareja.
- Cuando ya nos molesta todo lo que hace o dice el otro.
- Cuando ves que no tienes nada en común.
- Cuando las actividades ya no se realizan como antes, ni se comparten de igual forma, solo lo imprescindible y casi siempre cada uno busca como divertirse por separado.
- Cuando el silencio se apodera de nuestro día a día.
- Cuando se acabaron los temas de conversación, o se centran exclusivamente en los hijos y encima no se comparten ni objetivos ni realidades sobre ellos.
- Cuando el sexo se ha convertido en un abismo entre ellos. En la cama solo se observan las espaldas si es que aún se comparte la misma.
- Cuando preferimos hacer cosas que no conlleve el involucrarse.
Cuando esto empieza a suceder te estas divorciando emocionalmente, solo tu sabrás si vivir tu vejez con alguien al que hace años que abandonaste podrá ser soportable, recuerda solo se vive una vez.


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Expresa tu opinion: